/ blog detail /

Cómo cubrir violencia de género sin dañar a sobrevivientes

Periodistas aprenden la necesidad crítica de una cobertura sensible sobre la violencia de género

Declaración de las Naciones Unidas en Namibia: durante años, la cobertura sobre violencia de género se centró en el incidente —un delito, una cita, una transmisión— y luego en el silencio. Aunque el público queda informado, muchas sobrevivientes siguen cargando con consecuencias a largo plazo. Lo que ocurre después del titular puede ser lo que más importe.

En comunidades estrechamente conectadas, el anonimato es frágil: una referencia al barrio, un vínculo familiar o la descripción de una vivienda —detalles que parecen inofensivos al aire— pueden identificar a una sobreviviente en la vida real. La información que pretende visibilizar la violencia puede, si no se maneja con cuidado, extender el daño mediante estigma, represalias o aislamiento.

Un cambio en las redacciones

En diciembre de 2025, más de 50 profesionales de los medios —programadores, productores, presentadores y técnicos— se reunieron en Windhoek para un taller y diálogo “No Hacer Daño” sobre la cobertura ética de la violencia de género. La iniciativa fue convocada por Naciones Unidas, la Southern African Broadcasting Association (SABA) y la Namibian Broadcasting Corporation (NBC), con apoyo de socios en desarrollo mediático.

El entrenamiento forma parte de una colaboración continua para fortalecer prácticas periodísticas responsables y promover una cobertura centrada en las sobrevivientes en todo el ecosistema mediático de Namibia.

“Eso fue cuando me di cuenta de que un detalle descriptivo puede proteger a una sobreviviente o ponerla en riesgo. El periodismo responsable no sólo trata de exactitud: trata de protección.”

Ann Bereng, productora en Tirelo Ya Setswana (NBC)

Bereng cuenta que antes su trabajo era mayormente reactivo, basado en partes policiales y expedientes judiciales. Aunque la precisión siempre fue prioridad, no había considerado plenamente cómo el encuadre, el lenguaje y los detalles contextuales podían afectar a las sobrevivientes tras la publicación. Tras el taller, cambió decisiones editoriales: removió referencias al barrio en una crónica que no las necesitaba, y ese ajuste facilitó que la sobreviviente buscara apoyo sin miedo.

Impacto que se extiende

El cambio no se limita a una sola redacción. En varios medios participantes, editores revisan los titulares con mayor cuidado, cuestionan la elección de imágenes e incluyen de forma consistente líneas de ayuda nacionales como 106 y 116. Estos ajustes refuerzan la protección de las sobrevivientes sin sacrificar la conciencia pública.

Las fuerzas del orden también han notado beneficios: una cobertura sensible y precisa puede apoyar las investigaciones, mientras que una difusión prematura o demasiado detallada podría poner en riesgo a las sobrevivientes o afectar el debido proceso. El periodismo ético equilibra información pública, protección y justicia.

El taller abordó además riesgos emergentes en el entorno digital, como el acoso en línea y la manipulación de contenidos. A medida que la inteligencia artificial recurre cada vez más a contenidos publicados, una cobertura responsable se convierte en salvaguarda tanto para las personas como para la integridad de los ecosistemas informativos.

Alianza UN–SABA impulsando cambios

Combinando la experiencia regional de SABA con la guía técnica de la ONU, la asociación está ayudando a institucionalizar estándares éticos en medios participantes y avanzar en los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

“Cuando la cobertura protege a las sobrevivientes y respeta su dignidad, fortalece tanto la confianza pública como el acceso a la justicia. Asociaciones como esta son esenciales para que ninguna sobreviviente quede atrás.”

Hopolang Phororo, Coordinadora Residente de la ONU

La iniciativa se alinea con el Marco de Cooperación de las Naciones Unidas en Namibia y compromisos globales como la Declaración de Beijing, los ODS y el Paquete de Servicios Esenciales de la ONU para mujeres y niñas sujetas a violencia.

Mirando al futuro

La ONU y SABA exploran ahora ampliar el apoyo sobre cobertura ética a más regiones y medios, fortalecer la colaboración con la Unidad de Protección de la Violencia de Género y promover el intercambio de información en el sector de radiodifusión. Los cambios editoriales pueden parecer modestos —un detalle eliminado, una frase reformulada, un titular más cuidadoso— pero cada decisión influye en si una sobreviviente se siente segura para buscar servicios, denunciar o contar su historia.

Como reflexiona Bereng: “No sólo contamos la violencia: muchas veces influimos en si esta continúa”.


Líneas de ayuda nacionales mencionadas por los medios participantes:

  • 106 — Línea nacional de apoyo
  • 116 — Asistencia y orientación para sobrevivientes

Fuente original: The Economist Namibia — Journos learn critical need for sensitive reporting on gender violence

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorias

LinkedIn

Logo Empresa

Ai Connect Solutions

Innovación e Inteligencia Artificial

+ Seguir en LinkedIn