
Blood tech: el embajador del Reino Unido, el delincuente sexual, Palantir y Gaza
Segunda entrega de la serie Blood Tech de Al Jazeera, que muestra cómo gobiernos de todo el mundo —incluso críticos con Israel— siguen usando tecnologías probadas en palestinos. En este capítulo se examinan los vínculos entre Palantir, el Reino Unido y figuras políticas cuestionadas, y cómo esa tecnología ha sido integrada en operaciones militares y servicios públicos.
Vínculos bajo escrutinio tras el arresto de Mandelson
Las relaciones entre el gigante tecnológico estadounidense Palantir y el gobierno del Reino Unido han quedado en el punto de mira tras el arresto del ex embajador británico en EE. UU., Peter Mandelson, por presuntos lazos con el fallecido condenado por delitos sexuales Jeffrey Epstein. Palantir fue cliente de la consultora de Mandelson, Global Counsel.
Contratos millonarios con el Reino Unido
A pesar de la crítica pública, el gobierno británico ha firmado contratos extensos con Palantir: un contrato de defensa directo valorado en 240 millones de libras (≈323 M$) en enero, y otro contrato de 330 millones de libras (≈444 M$) en noviembre de 2023 relacionado con el Ministerio de Salud, cuyos detalles permanecen en gran medida redactados, según activistas.
Apoyo y operaciones en Israel y Gaza
Palantir ha sido clave en el respaldo a las operaciones israelíes en Gaza y la ocupación de Cisjordania. Desde su apertura de oficina en Israel en 2015, la compañía ha reclutado veteranos de la unidad de ciberinteligencia Unit 8200 y, tras una «asociación estratégica» en enero de 2024, intensificó su actividad en Gaza, combinando datos interceptados, imágenes satelitales y otras fuentes para generar listados de objetivos.
Activistas y expertos en derechos humanos sostienen que, aunque Palantir presenta su tecnología como herramienta analítica, su integración en flujos de mando ha influido materialmente en la capacidad del ejército israelí para seleccionar objetivos. Representantes de la ONU y organizaciones de derechos han advertido sobre ese impacto.
En respuesta a Al Jazeera, un portavoz de Palantir UK declaró: «Como empresa, Palantir apoya a Israel. Hemos elegido apoyarlos por los espantosos sucesos del 7 de octubre. Y, más ampliamente, porque creemos en apoyar a Occidente y sus aliados —y Israel es un aliado importante del Oeste».
Contexto: la ofensiva en Gaza
La campaña israelí en Gaza se intensificó tras los ataques del 7 de octubre de 2023, cuando combatientes liderados por Hamás mataron a alrededor de 1.200 personas en el sur de Israel. Israel reconoce que durante su respuesta murieron decenas de miles de personas en Gaza.
El escándalo de Mandelson y las preguntas sobre influencia
El arresto de Mandelson en febrero, impulsado por revelaciones de los archivos de Epstein, renovó la urgencia de investigar los lazos entre el ex diplomático, Palantir y el gobierno británico. Hay llamadas para una revisión completa de la relación con la empresa, mientras algunos parlamentarios la califican de «altamente cuestionable».
Preocupa especialmente la visita que Mandelson y el primer ministro Keir Starmer realizaron a la sede de Palantir en Washington en febrero de 2025, 11 meses antes de que el Reino Unido adjudicara a la empresa, sin competencia, el suministro de inteligencia artificial a sus fuerzas armadas. Una solicitud de libertad de información describió ese encuentro como «informal» y sin actas.
El gobierno respondió que los ministros se reúnen con diversas empresas durante viajes internacionales para promover el comercio y que la contratación se basa en requisitos operativos, valor por dinero y cumplimiento de obligaciones legales y de seguridad.
Palantir y el NHS: datos públicos en juego
Las relaciones de Palantir con el sistema de salud británico (NHS) también han generado controversia. En marzo de 2020 aceptó inicialmente solo 1 libra por un contrato de emergencia para gestionar datos durante la pandemia, lo que le permitió acceder a datos del NHS; posteriormente la empresa recibió contratos mucho mayores, y el acuerdo actual se sitúa en 23,5 millones de libras (≈31,6 M$).
Informes de prensa en 2022 apuntaron a un supuesto «plan secreto» para consolidar la posición de Palantir en el NHS y a estrategias para adquirir competidores pequeños y reducir la resistencia política —prácticas que los críticos denominan «captura del proveedor»—. Palantir calificó la redacción interna vista por periodistas como «lamentable».
Palantir también participó en un evento organizado por Global Counsel en febrero de 2023, al que acudió el jefe de datos y analítica del NHS, Ming Tang, nueve meses antes de que Palantir fuera elegida para liderar la nueva Plataforma Federada de Datos del NHS, contrato de cientos de millones de libras.
Respuestas políticas y defensores de derechos
Ministros como John Healey (Defensa) y Wes Streeting (Salud) no comentaron a Al Jazeera. Healey dijo a Bloomberg que la adjudicación al Ministerio de Defensa fue su decisión; Streeting, en mensajes privados a Mandelson, admitió que creía que Israel cometía «crímenes de guerra» pero defendió la inversión en Palantir por su «importancia para los pacientes».
Anna Bacciarelli, investigadora sénior en IA de Human Rights Watch, señaló que la responsabilidad recae en gobiernos sucesivos por permitir la profunda penetración de Palantir en servicios públicos y su contratación por administraciones que cometen abusos. Exigió una debida diligencia más estricta, especialmente por el acceso a datos sanitarios sensibles y de seguridad nacional.
Preocupaciones sobre dependencia y expansión
Organizaciones como Foxglove alertan sobre un posible «vendor lock-in» en el Ministerio de Defensa y sostienen que Palantir busca hacer a las instituciones dependientes de sus productos. Foxglove y otros grupos han señalado resistencia interna en hospitales y autoridades regionales que cuestionan el valor añadido de la tecnología frente a sistemas ya existentes.
Tom Hegarty, de Foxglove, recordó la ambición declarada de Palantir de convertirse en el «sistema operativo» de los gobiernos y apuntó a su expansión en la policía metropolitana y gobiernos locales, como Coventry. Si eso debería disuadir al gobierno de conceder grandes contratos es, según Hegarty, una decisión ministerial que aún está por resolverse.
Reflexión final
La investigación pone en evidencia tensiones entre seguridad, derechos humanos y dependencia tecnológica. A medida que Palantir se consolida en la infraestructura pública del Reino Unido, crece el debate sobre transparencia, control democrático y el papel de empresas privadas en decisiones de vida o muerte.